Egan Bernal (Ineos Grenadiers)
Egan Bernal (Ineos Grenadiers)

El colombiano Egan Bernal (Ineos Grenadiers) dio declaraciones una vez finalizó la Etapa 15 del Tour de Francia donde perdió toda esperanza por renovar el título.

Egan Bernal no pudo soportar el duro ritmo del Jumbo-Visma en la subida al Grand Colombier y se descolgó del grupo de favoritos cuando restaban 13 kilómetros para el final de la etapa.

El actual campeón del Tour de Francia termino cediendo mas de 7 minutos respecto al ganador de la etapa, Tadej Pogacar, y ahora se ubica en la posición 13 de la Clasificación General, a 8 minutos y 25 segundos de Primoz Roglic.

Al finalizar la etapa Egan hablo sobre cómo vivió la etapa y del sufrimiento que sintiendo en la última subida del día:

“He sufrido desde la primera subida, creo que he perdido unos tres años de mi vida en la etapa de hoy. Iba a tope esperando un milagro que nunca pasó. Lo di todo, di lo mejor que mi, los otros están más fuertes y no pude seguirlos, hay que reconocerlo”, dijo Bernal.

A Egan se vio sufrir literalmente en la ultima subida y con la ayuda de sus compañeros pudo finalizar la etapa: “Les dije a mis compañeros que estaba bloqueado. Traté de luchar hasta la final e hice lo mejor que pude. Pero sabía que tendría que abandonar en la última subida. No es la mejor forma de iniciar el Tour, he tenido dolor de espalda todos los días, pero no me que quedado por eso, es más el dolor de piernas que de espalda, aunque esto último es algo que tengo que mirar”.

El ciclista colombiano no busco excusas y admitió la superioridad de sus contrincantes: «Hice todo lo posible por mí y por el equipo. Pero hay otros ciclistas más fuertes que yo y tengo que aceptarlo. Me sentía sin fuerzas. No hay excusas. No tengo las piernas, son más fuertes”.

“No sé qué pasó hoy. Así es la vida, así es el ciclismo. No puedes ganar todas las carreras. Ganar el Tour es imposible. Quiero descansar de vez en cuando ya veremos. No digo que me haya quedado vacío, pero esa fue la sensación, de que no podía exigirle al cuerpo todo lo que necesitaba. Estaba a un límite del que no podía pasar, bajaba el ritmo e iba bien, pero cuando quería apretar más el cuerpo no me dejaba. Es una sensación mala, porque parece que uno no se exige al máximo, pero cuando lo intenta se da cuenta de que el cuerpo no lo deja. Hasta que reventé”, dijo Egan.