Astana
Astana

El equipo Astana esta en medio de la polémica por tratar de acelerar en el peligroso descenso al final de la primera etapa del Tour de Francia.

Tom Dumoulin y Luke Rowe estuvieron entre los corredores que criticaron a Astana tras el final de la etapa 1 del Tour de Francia, pero el equipo kazajo insistió después en que todo había sido un malentendido.

Las fuertes lluvias y una ruta sinuosa dieron lugar a una traicionera apertura para el Tour de Francia 2020 y, liderado por un Tony Martin (Jumbo-Visma) el pelotón eligió efectivamente neutralizar la carrera por su propia voluntad a más de 50 kilómetros de meta.

El lenguaje corporal de los corredores del Astana cerca de la cabeza del grupo en el ascenso hacia Aspermont había sugerido que no estaban del todo de acuerdo con el cese de hostilidades y sus camisetas azul cielo agrupadas en el frente en el descenso, con Omar Fraile a la cabeza fue muestra de ello.

El breve período marcando el ritmo, aunque lejos de ser definitivo, vio a cuatro de sus ciclistas abrir una pequeña brecha sobre el resto del pelotón, que estaba decidido a navegar el descenso con más cautela.

Sin embargo, en cuestión de minutos, el líder del equipo Astana, Miguel Ángel López, bloqueó la rueda trasera en una curva y patinó por la carretera.

El colombiano mostró una notable destreza para mantenerse erguido hasta que se estrelló contra un poste a un costado de la carretera. Allí terminó el cameo de Astana en la parte delantera del pelotón, con Primož Roglič (Jumbo-Visma) agitando una mano a Fraile cuando redujo el ritmo.

«No quería acelerar, solo quería marcar el ritmo. Todo fue muy peligroso. Se trata de una zona turística y con una orografía complicada. Había mucho aceite y suciedad, era como jabón, y a nada que tocabas el freno te ibas al suelo. El 80% del pelotón besamos el suelo”, dijo luego Fraile, y su explicación fue compartida por el director deportivo Dmitriy Fofonov, quien destacó que su equipo no había venido al frente para romper la tregua general sino simplemente por precaución.

«Con tantos choques, le aconsejamos al equipo que fueran al frente y que hiciera el descenso con nuestro ritmo para tratar de evitar los choques», dijo Fofonov.

Era más fácil decirlo que hacerlo en tales condiciones. En carreteras resbaladizas como estas, «como montar sobre jabón», como dijo Fraile, las caídas parecen ocurrir a todas las velocidades. George Bennett (Jumbo-Visma) descendía lentamente cuando se estrelló, mientras que muchos otros ciclistas cayeron en choques de alta velocidad durante el día, incluidos Nairo Quintana (Arkéa-Samsic) y Thibaut Pinot (Groupama-FDJ) y Julian Alaphilippe (Deceuninck-QuickStep).

López, por su parte, volvió a montarse rápidamente después de su accidente y se reincorporó al pelotón, y aunque termino atrapado por otro accidente a 3 km del final, el colombiano no reportó lesiones por su caída.

«Ha sido un día con bastantes caídas, en un recorrido peligroso, con descensos, mucha pintura en el asfalto, pasos de cebra, todo eso mezclado con la tensión, la lluvia. Todo ha influido para que nos fuéramos todos al suelo», dijo López después.

«A mí también me tocó caerme. Menos mal que no hay que lamentar nada importante, pudo ser peor. Me fui contra una señal de tráfico. He llegado a meta, eso es lo importante».

Fraile, López, Ion Izagirre y Harold Tejada se vieron perjudicaron por el choque que dividió al pelotón justo en los últimos 3 kilómetros, pero ninguno de los integrantes del cuarteto sufrió lesiones graves en el incidente. El jurado ya había decretado que, por las condiciones, el tiempo para la clasificación general se tomaría a 3 kilómetros para el final.

«Tuvimos otra caída a 3 km del final, pero todo parece estar bien para nuestros corredores», dijo Fofonov. «Esperamos que mañana haga buen tiempo».