UCI

La UCI está avanzando con sus planes para intensificar la lucha contra el dopaje mecánico, revelando los planes para equipar bicicletas con magnómetros y desplegar una versión mejorada de su tableta en 2020.

La prevención del dopaje mecánico, el uso de motores ocultos, fue la piedra angular del manifiesto con el que David Lappartient fue elegido presidente de UCI en 2017. El año pasado se introdujeron nuevas iniciativas, como el escaneo de rayos X posterior a la carrera y el monitoreo de cámaras térmicas durante la carrera.

UCI-Cabina de Rayos X
Escaneo de rayos X

Esas medidas se dieron a conocer en la sede del organismo rector el pasado mes de marzo, junto con los planes de diseñar un dispositivo de rastreo magnométrico, desarrollado junto con la Comisión Francesa de Energía Atómica y Energía Alternativa. En ese momento, la tecnología parecía ser un trabajo en progreso, sin un cronograma claro sobre su desarrollo. Sin embargo, la UCI anunció el jueves que, tras las exitosas pruebas en el Tour de Francia del año pasado, está lista para su fabricación y podría lanzarse el próximo año.

El rastreador, que podría ser «instalado en cada bicicleta en el pelotón», detectaría cambios en el campo magnético para revelar la presencia de un motor oculto en el cuadro o de las ruedas con motor electromagnético.

«Una primera fase de prueba, realizada en el Tour de Francia 2018 en colaboración con varios equipos, ha demostrado la viabilidad del método, que puede detectar motores ocultos», se puede leer en la declaración de la UCI. «La fase actual implica la identificación de un socio industrial a cargo de la fabricación de los rastreadores con la introducción de una primera versión para 2020».

La UCI también está planeando actualizar los dispositivos de tableta que utilizan los oficiales de la UCI para escanear manualmente las bicicletas en busca de motores ocultos antes del inicio de las carreras. La tecnología fue introducida por el predecesor de Lappartient, Brian Cookson, pero su efectividad ha sido cuestionada.

La UCI anunció el jueves que una nueva versión de la tableta contará con «escaneo más potente, imágenes más intuitivas y bajo costo» y que «el objetivo es que la primera versión de las tabletas esté en uso en 2020».

En el reciente Giro de Italia, la UCI realizó más de 1,000 pruebas para buscar motores ocultos, todas las cuales resultaron negativas. Se realizaron 1.312 pruebas antes de las etapas utilizando la tableta, mientras que 113 pruebas de rayos X se realizaron después de la etapa, un promedio de cinco bicicletas por día.

«Desde el año pasado, tenemos a nuestra disposición un conjunto robusto de métodos para contrarrestar los riesgos de fraude tecnológico que nos permite revisar las bicicletas al principio y al final», dijo el presidente de la UCI, David Lappartient.

«Los proyectos de investigación continúan y nos permitirán estar equipados con nuevas tecnologías que pueden monitorear el equipo en cualquier momento durante las competiciones. Nuestro objetivo es garantizar que la comunidad ciclista tenga confianza en el rendimiento de nuestros atletas».