Mikel Landa (Movistar Team)

Mikel Landa fue uno de los grandes beneficiados una vez finalizada la Etapa 13 del Giro de Italia al descontar minuto y medio a sus rivales más peligrosos.

Dos etapas de montaña, dos ataques y dos minutos ganados. La historia del Giro de Italia 2019 de Mikel Landa parecía estar descarrilada, pero de repente, está mostrando su gran estado de forma en la montaña que lo mete nuevamente entre los aspirantes al pódium en Verona.

Landa finalizo la Etapa 13 en tercera posición, 1:20 detrás del ganador Ilnur Zakarin (Katusha-Alpecin), pero unos 1:37 por delante de Roglic y Nibali. Los dos favoritos para la victoria en la clasificación general solo tenían ojos para ellos en la subida al Colle del Nivolet, y se marcaron firmemente en lugar de comprometerse a perseguir a Landa, quien atacó con fuerza en la base del ascenso. Parecían ajenos, o tal vez simplemente indiferentes a la gran actuación que el español estaba realizando.

«Desde el coche me decían por la radio que giraban en torno al minuto y medio», dijo Landa al finalizar la etapa. «Junto al medio minuto de Pinerolo, es para estar felices. Y sobre todo porque vi a los rivales un poco más débiles y accesibles, lo que da moral para seguir adelante».

Todavía quedaban unos 17 kilómetros de escalada cuando Landa lanzó su primera aceleración desde el reducido grupo de favoritos en la general. Andrey Zeits (Astana) trató de sofocar ese ataque, pero cuando Landa volvió a acelera, se encontró con la libertad del Colle del Nivolet.

Mientras Nibali y Roglic se involucraban en su duelo privado, Landa estaba concentrado solo en el camino que tenía por delante, donde sus compañeros de equipo en Movistar, Héctor Carretero y Andrey Amador, paraban a su vez desde la fuga del día para ayudarlo. En el final, Landa se quedó solo, pero continuó ganando tiempo sobre sus rivales.

En la clasificación general, Landa avanza hasta el octavo lugar, 5:08 detrás de la efímera maglia rosa de Jan Polanc (UAE Team Emirates), pero ahora está a solo 2:43 de Roglic y menos de un minuto de Nibali. El día de descanso del lunes, Landa había sugerido que él podría jugar un papel de gregario para su compañero de equipo Richard Carapaz (ahora sexto a 4:22), pero esto parece haber cambiado y el español apuntará a la maglia rosa.

«Sí, aunque desde el principio estuvo complicado por la desventaja con la que terminé las dos cronos y el enorme potencial de los adversarios», dijo Landa. «Muchos queremos vencer, y sólo uno se corona como el ganador del Giro en la última jornada».

Después de perder tiempo en un accidente en la etapa 4 y tener mediocres presentaciones en las dos contrarreloj disputadas hasta ahora, Landa ha respondido de gran manera en las dos etapas de montaña, demostrando que tiene piernas para estar en la pelea por la Maglia rosa.

«Seguiré atacando hasta donde las piernas aguanten», dijo Landa. «Ojalá resistan las energías hasta Verona, pero me parece pronto para hablar. El Giro cambia fácilmente de una etapa a otra, y debo ir día a día. Lo bueno, la confianza de las buenas prestaciones. Continuaré en esta línea, que no le quepa ninguna duda a nadie».

El gran volumen de etapas de montañas desde aquí hasta Verona ofrece una gran cantidad de oportunidades para la particular habilidad al ataque de Landa. Landa, sin embargo, podría haber pensado que no tenía nada que perder y por ellos ha actuado de esta forma las últimas dos etapas:

«Montoso me pareció más difícil de gestionar que Lago Serrù con un movimiento lejano, y este sábado nos falta otra nueva oportunidad camino del Mont Blanc.»