Mikel Landa (Team Sky)

Movistar Team aún tiene que confirmar los programas de carrera completos de sus tres de líderes de equipo, pero Mikel Landa ha incluido el Tour de Francia y la Vuelta a España entre sus objetivos en 2018 y dijo que ha llegado el momento de perseguir sus propios objetivos.

Landa abandonó el Team Sky para unirse a Nairo Quintana y Alejandro Valverde en Movistar en 2018, y queda por ver cómo encajarán sus intereses en el transcurso de la temporada, particularmente en el Tour, donde los tres corredores podrían figurar en los ocho del Movistar.

Después de sacrificar sus propias posibilidades en Grandes Vueltas por las de sus líderes durante sus temporadas en Astana y Team Sky, Landa, de 28 años, está ansioso por aprovechar cualquier oportunidad que surja en su nuevo equipo.

«Ese tiempo de gregario quedó atrás», dijo Landa al diario AS. «Me han parado tanto en Astana como en Sky, cuando llevaba piernas para ganar. Si me dicen que me detenga otra vez, no lo haré. Me toca perseguir mis metas».

Landa insistió, sin embargo, en que no habría problemas de convivencia con los líderes compañeros Quintana y Valverde. Quintana apunta al Tour en 2018 después de su fracaso en el doblete Giro-Tour esta temporada, mientras que Valverde regresa a la acción después de fracturarse la rótula en la jornada inaugural del Tour en Düsseldorf.

«Quizá más distendido con Alejandro, por tratarse de una persona muy alegre», dijo Landa sobre su relación con sus co-líderes. «Entiendo que Nairo remarque su condición de líder: desea sus oportunidades, como yo las mías. Me las he merecido y nos complementaremos».

Landa confirmó que comenzará su temporada en la Vuelta a Andalucía en febrero y expresó su preferencia de regresar al Tour de Francia después de perder por poco un puesto en el podio en 2017. Después de estar fuertemente al servicio de Chris Froome, Landa finalizó cuarto en la general, a solo un segundo del tercer clasificado Romain Bardet (AG2R La Mondiale).

«En principio, Tour y Vuelta. Llevo años de experiencia acumulada y creo que me he ganado el derecho de acudir con libertad de movimientos a las grandes rondas», dijo Landa, quien volvió a recordad la decepción de no estar en pódium en el Tour.

«Con la distancia duele más. Por eso pretendo correr para mí, para no reprocharme nada si después no logro lo que parece a mi alcance. Afronté las tres semanas frenado, al servicio de Froome. Sabía a lo que iba, aunque habría agradecido que jugaran mi baza para terminar los dos en el cajón de París».