Chris Froome

Chris Froome sobrevivió otro día con el Jersey Rojo, terminando la decimotercera etapa de la Vuelta a España cerca del ganador de la jornada para asegurarse de mantener su posición de liderazgo.

El líder del Team Sky terminó en el séptimo lugar, justo detrás de Vincenzo Nibali (Bahréin-Mérida) pero insistió en que no intentaba meter tiempo al italiano “No, en absoluto” dijo.

«Yo estaba tratando de evitar cualquier diferencia de tiempo, estaba más emocionado de ver a (Gianni) Moscon en el final al sprint. Él hizo un buen trabajo cuidando de mí en el final y yo le dije en el último kilómetro ‘ve, ve, ve, tratar de conseguir la etapa. Creo que si no estuviera trabajando para mí hoy al final habría tenido una oportunidad aún mejor para ganar la jornada”.

Una de las sorpresas del sprint final fue la presencia de Gianni Moscon, colocándose al final en la segunda posición de la etapa:

«En el último kilómetro vi lo fresco y fuerte que se veía, y estaba en una posición segura, así que ya no necesitaba su ayuda, así que le dije que lo hiciera. Él es joven, este es su primera Gran Vuelta y ya está corriendo de una forma extremadamente impresionante”.

Froome sufrió dos caídas en la etapa anterior y a pesar de ello parecía estar bien hoy en la etapa: «Creo que estoy bien, no me ha afectado demasiado, seguro que es doloroso, pero la carrera continúa».

El ciclista se mantuvo concentrado a lo largo de los kilómetros finales de la etapa y se aseguró de posicionarse cerca del frente de la carrera para evitar problemas.

«Al final de la etapa, estaba bastante seguro de que habría algunas divisiones de tiempo y esa fue la razón principal por la que estaba adelantado.”

Froome tiene un difícil fin de semana en procura de defender su camiseta roja como líder de la Vuelta a España.

«Tengo el fin de semana en mente y fue un día fácil para el equipo hoy, no tuvimos que tirar toda la etapa, nos ayudaron el Quick-Step, Lotto y Cannondale, así que fue un buen día para nosotros».

Vincenzo Nibali está a menos de un minuto de Froome, su rival más cercano, pero la forma que ha mostrado Contador en esta última semana hace del español un ciclista a tener en cuenta para Froome:

«Es muy difícil predecir lo que va a pasar. Todo puede cambiar en un momento, como ya hemos visto. Sí espero ataques de Contador y Nibali, pero tengo un equipo fantástico, en los que tengo mucha fe para que me ayuden a defender el liderato».

Porque el susto que supuso caerse no le ha generado dudas de cara a esta Vuelta, la carrera que se le resiste de 2011. «No soy supersticioso, sólo estoy centrado en lo que viene. Son dos días muy duros». Y ni se puede imaginar vivir una situación como la del año pasado en Formigal. «No pienso en que pueda pasar lo mismo, he venido con un equipo diferente. Sé que habrá ataques, pero estoy preparado».