Julian Alaphilippe (Quick-Step Floors)

El francés Julian Alaphilippe (Quick-Step Floors) siguió demostrando este año sus condiciones y a nivel general tuvo una temporada 2018 fantástica.

Alaphilippe consiguió una victoria por etapas en la Colombia Oro y Paz, dos victorias de etapas en la Vuelta al País Vasco, dos semanas después se llevó la victoria en la Flecha Valona, y luego una etapa en el Critérium du Dauphiné, y dos victorias de etapa más en el Tour de Francia, donde también ganó la camiseta de la montaña.

Apenas una semana después del Tour, el ciclista de 26 años ganó la Clásica de San Sebastián, y luego ganó la etapa y el título general tanto en el Tour de Gran Bretaña como en el Tour de Eslovaquia en septiembre.

Era natural, por lo tanto, que el nombre de Alaphilippe apareciera entre los principales favoritos para la carrera de ruta de los Mundiales de Ciclismo en Innsbruck, Austria. Pero la realidad en Innsbruck el 30 de septiembre fue bastante diferente, y no ratifico el favoritismo con el cual llego a la carrera mundialista.

“Todos esperaban que ganara en los Mundiales”, dijo Alaphilippe. “Tienes que separarte de ese tipo de presión, pero al mismo tiempo, trata de usarlo.” dijo al periódico L’Equipe.

“Al comienzo de la última subida, todo fue perfecto”, dijo. “Estábamos escalando rápido, aunque quizás sea el peor escalador de los tres”, sus compañeros del equipo nacional francés Thibaut Pinot y Romain Bardet, que también estaban en la contienda, “pero el objetivo era tratar de permanecer en el frente, y no pude.”

“Esa subida fue muy dura”, dijo Alaphilippe a L’Equipe. “Realmente no puedo describirlo. Empecé a descolgarme incluso antes de la sección al 28 por ciento. Era difícil seguir pedaleando, ya que tenía calambres como nunca antes lo había tenido. Era como si fuera la culminación de una temporada larga y dura, así como la duración de la carrera. Nunca he corrido una carrera tan difícil como esa: no había ningún lugar para recuperarme realmente, excepto en el descenso donde alcanzaba velocidades de 90 km/h”.

Alaphilippe describió cómo se alejaba de conseguir el título mundial, un título que durante tanto tiempo había sentido que estaba al alcance.

“Fue difícil aceptar que no podía seguir”, continuó. “Físicamente, tenía un dolor inmenso. Estoy acostumbrado a ir a la ‘zona roja’ y quedarme allí, pero esta vez tuve que ir más allá de eso, y no pude. Con un gradiente del 28%, estuve zigzagueando en el ascenso, respirando fuertemente. Sólo tenía una cosa en mente: llegar a la meta y volver a casa”.

“Lo siento”, fue todo lo que Alaphilippe pudo decirle a sus compañeros de equipo.

Detrás del ganador y el nuevo campeón del mundo, Valverde, fue plata para Francia gracias a Bardet, un rival en AG2R La Mondiale durante el resto de la temporada. Alaphilippe tomó el octavo lugar a 43 segundos.

Ahora se refrescará y se reagrupará con sus compañeros en Quick-Step Floors, o Deceuninck-QuickStep, como se llamaran la próxima temporada, listos para comenzar a correr después de una temporada que ha visto al equipo celebrar 73 victorias en 2018.

Es posible que hayan perdido al ganador del Tour de Flandes, Niki Terpstra, y al velocista Fernando Gaviria, quien ganó dos etapas en el Tour de este año, pero ganó al campeón del  mundo junior de ruta y de contrarreloj, Remco Evenepoel, y es probable que den el paso adelante ciclistas como Fabio Jakobsen y Álvaro Hodeg la próxima temporada.