Vincenzo Nibali

La continuidad de Vincenzo Nibali en el Tour de Francia tiene serias dudas al haber sospechas de una posible vértebra fracturada producto del accidente que sufrió a 4 kilómetros de la meta en Alpe d’Huez.

El ciclista del Bahréin-Mérida se estrelló con una motocicleta de la policía que parecía disminuir la velocidad en un camino estrecho al final de la etapa. A pesar del incidente, Nibali remontó y limitó sus pérdidas, llegando a la meta en séptimo lugar a solo 13 segundos del ganador Geraint Thomas (Team Sky).

Nibali manifestó tener dolor de espalda cuando habló con los periodistas después de la etapa, sin embargo, más tarde fue llevado al vehículo médico móvil del Tour, estacionado a 800 metros por la ladera de la montaña. Un pequeño grupo de reporteros se mantuvo a la espera mientras Nibali fue evaluado, y el médico del Bahréin-Mérida, Emilio Magni, dio una actualización poco después de las 7 p.m., hora local.

Aunque las exploraciones iniciales no confirmaron una fractura, el Dr. Magni explicó que Nibali tendría que viajar a Grenoble para un examen más detallado. “Le hicieron una radiografía. No estaba del todo claro, pero sospechamos fuertemente de una vértebra fracturada causa el dolor que tiene”, dijo Magni en voz baja.

Nibali salió de la camioneta médica justo cuando Magni terminó de hablar, e hizo una mueca mientras caminaba. “Enzo, com’è?” preguntó un reportero en voz baja mientras captaba la atención de Nibali. Nibali llamó su atención con una mirada triste y una leve mueca. Sin palabras.

Una pequeña ambulancia estaba a la mano para transportar a Nibali al hospital de Grenoble, a unos 65 kilómetros de distancia, aunque el campeón del Tour 2014 declinó una camilla y se sentó en la parte posterior.

Magni acompañó a Nibali en la parte trasera de la ambulancia, mientras que su entrenador Paolo Slongo lo siguió en un auto del equipo a Grenoble. Nibali se encuentra en el cuarto lugar de la clasificación general después de la etapa 12, a 2:37 de Thomas, pero sus perspectivas de continuar en la carrera parecen escasas.

Nibali mostró calma al hablar del incidente fuera del camión antidopaje inmediatamente después de la etapa. Las cámaras de televisión en directo no detectaron el accidente, y Nibali sintió dolor visible al levantarse de la carretera, pero avanzó con fuerza en los últimos 4 kilómetros llegando a solo 13 segundos del ganador de la etapa.

“Bardet estaba al frente con 10 segundos de ventaja y había motos entre él y nuestro grupo”, dijo Nibali. “El camino se redujo mucho en ese punto, no había barreras y había dos motos de la policía. Cuando Froome aceleró, lo seguí, y me sentí bien también, pero luego se desaceleró y caí. Ni siquiera sé lo que sucedió.”

“Me duele la espalda, pero haré un balance cuando lleguemos al hotel. Recibí un golpe y también estaba un poco sin aliento cuando intenté levantarme. En este momento, no me siento muy capaz de moverme con mis pies. Espero que no sea algo más serio, pero lo veremos en las próximas horas”.

Después de luchar para limitar sus pérdidas en La Rosière la tarde anterior, Nibali se veía más cómodo en las 21 horquillas de Alpe d’Huez, que abordó por primera vez en su debut en el Tour hace una década. A pesar de que Egan Bernal (Team Sky) finiquito un ataque a 10 kilómetros de la meta, el siciliano formó parte de un grupo muy reducido a medida que se acercaba la meta.

“Bueno, estaba yendo bien, realmente creía en eso. Mis piernas estaban andando bien, tenía buenas sensaciones”, dijo Nibali. “El primer ataque que hice fue solo para ver si alguien respondía, pero mi idea era hacer un verdadero ataque en el final”.

En cambio, Nibali pasó los últimos kilómetros en Alpe d’Huez persiguiendo desesperadamente para mantener vivo sus aspiraciones en el Tour, atrapando a Primoz Roglic (Lotto NL-Jumbo) a medida que avanzaba. Dudó cuando se le preguntó si creía que debería ser registrado con el mismo que el grupo principal, de acuerdo con la generosidad del jurado de la carrera con Froome cuando fue derribado en el Tour en Mont Ventoux con una motocicleta.

“No sé porque Froome estaba con la camiseta amarilla y eso fue un poco diferente”, dijo Nibali. “Estas son cosas que pueden suceder porque hay mucha gente y seguidores al costado de la carretera, y el camino se estrecha”.