Chris Froome

La UCI ha respondido en profundidad a las críticas que recibió por la decisión de absolver a Chris Froome de su hallazgo analítico adverso por salbutamol justo días antes del inicio del Tour de Francia.

El organismo rector del deporte anunció el lunes que cerraría sus investigaciones sobre Froome y afirmó que “en base a los hechos específicos del caso, los resultados de la muestra del Sr. Froome, tomados en la Vuelta a España 2017, no constituyen un AAF”.

Esto abrió el camino para que Froome defienda su título en el Tour de Francia con ASO, organizador de la carrera, amenazando con impedir su participación si la investigación se mantenía sin conclusión.

La decisión algo repentina de la UCI planteó muchas preguntas en el dominio público, como qué pruebas encontraron la UCI y la AMA para revertir el AAF, por qué hubo tal retraso en la decisión y, con los interrogantes suscitados posteriormente sobre los métodos de prueba, deberían los atletas que han sido suspendidos en el pasado por salbutamol encontrar esta decisión injusta?

En una larga declaración que abordaba estas preguntas y críticas, la UCI reveló múltiples factores que llevaron a su eventual decisión de sacar a Froome de su AAF.

En primer lugar, la UCI confirmó que la Agencia Mundial Antidopaje no veía motivos para continuar la investigación sobre Froome en adelante, lo que significaba que no era necesario que la UCI continuara su propio examen del caso Froome.

En segundo lugar, la UCI también afirmó que con el nuevo documento técnico de la AMA, implementado en marzo de 2018, “el límite máximo de salbutamol se aumentará hasta 1.200 ng/ml en función de la gravedad específica de la muestra”.

“Este ajuste está destinado a tener en cuenta el estado de hidratación del atleta que, como ha declarado públicamente el profesor Kenneth Fitch, no se contempló cuando se desarrolló por primera vez el régimen de salbutamol”.

Por último, y con bastante frecuencia, la UCI también confirmó que se podía rastrear “una variación significativa” en la forma en que Froome excretaba salbutamol durante toda la Vuelta en 21 pruebas adicionales, lo que significaba que podía proporcionarse una explicación del AAF y, por lo tanto, “un estudio farmacocinético controlado era innecesario antes de cerrar el caso, ya que la excreción individual del Sr. Froome ya podría evaluarse a partir de datos existentes”.