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Quick-Step Floors

Quick-Step Floors ha revelado a los seis ciclistas que participarán en la Contrarreloj por equipo en los próximos Campeonatos Mundiales de Ruta de la UCI, ya que el equipo belga aspira a lograr victorias consecutivas en el evento y la cuarta desde su inicio como evento en los mundiales en 2012.

Cuatro de los seis ciclistas que llevaron al equipo a la victoria en Qatar el año pasado han sido incluidos en la plantilla: Niki Terpstra, Bob Jungels, Yves Lampaert y Julien Vermote. Por primera vez, tendrán que prescindir del cuatro veces campeón mundial Tony Martin, que ahora corre para el Katusha-Alpecin.

Philippe Gilbert hará su primera aparición en el evento desde que formara parte del equipo BMC Racing que terminó subcampeón detrás de Quick-Step en 2012, mientras que Jack Bauer completa la alineación. Laurens de Plus ha sido nombrad como el primer reserva.

“Venimos aquí con un equipo muy fuerte y bien preparado, construido alrededor de ciclistas experimentados y ex campeones en la disciplina, por lo que estamos bastante seguros en nuestras posibilidades de obtener otro buen resultado”, dijo el director deportivo del equipo, Tom Steels.

“Nos entrenamos muy duro para esto, en las últimas semanas hemos simulado en muchas ocasiones el recorrido de Bergen y pude ver que los chicos estaban listos para ello, así que estoy seguro de que va a mostrar su determinación y motivación”.

El Quick-Step Floors ganó la competencia inaugural de contrarreloj por equipos en Valkenburg 2012 y lo respaldó en Florencia al año siguiente, aunque tuvo que conformarse con el bronce y la plata en 2013 y 2014, respectivamente, ya que el BMC Racing se convirtió en la fuerza dominante. Quick-Step recuperó la corona al año siguiente, con el BMC Racing en segundo lugar.

El recorrido de 42.5km en Bergen, sin embargo, contara con una particularidad única. Hay dos ascensos, uno corto pero empinado -Loddefjord, 600m al 10%- el otro más largo pero aún empinado -Birkelundsbakken, 3km al 6%- junto con descensos técnicos, carreteras expuestas e incluso tramos de adoquines.

“Es un sube y baja, una montaña rusa que no te permite cometer ningún error”, dijo Steels. “No hay metro planos, es totalmente diferente a lo que tuvimos el año pasado en Qatar, y el tiempo podría jugar un papel crucial en el resultado, ya que la lluvia puede convertir los descensos rápidos en una pista de patinaje. Y no olvidemos los 400 metros de adoquines no muy lejos del final, que también puede afectar a la carrera.”

“Dicho esto, es una carrera en la que la fuerza y ​​la cohesión del equipo serán factores claves al final del día”.