Chris Froome (Team Sky)

La ventaja de Chris Froome en el liderato de la clasificación de la Vuelta a España se ensanchó una vez más en el Xorret de Cati, cuando el líder del Team Sky se alejó del pelotón en el último kilómetro de la escalada ultra-empinada.

Esteban Chaves (Orica-Scott), el ciclista que ha logrado igualar a Froome hasta ahora en las dos etapas de escalada, no pudo mantener el ritmo en la octava etapa, cruzando la meta a 17 segundos de Froome. Como resultado Chaves sigue en el segundo lugar de la general, ahora a 28 segundos del británico líder del Team Sky.

Alberto Contador (Trek-Segafredo) se ha convertido en el ciclista capaz de manejar el ritmo de Froome, como lo hizo el miércoles en el Alto de Santa Lucía y nuevamente en Xorret de Cati. También hubo un intrigante pero en última instancia ineficaz ataque de larga distancia de parte de Contador en las sierras de Valencia que Froome, de nuevo, pudo igualar.

Como el resto de los contendientes a la General pierde tiempo, y Contador está a más de tres minutos, Froome reconoció que podría llegar un momento en que él y el veterano español podrían unir sus fuerzas.

“Es nuestro interés trabajar juntos”, dijo Froome después de la etapa 8. “Hoy no quería trabajar conmigo, el otro día yo no quería trabajar con él. Puede haber algunas situaciones en las que podamos trabajar juntos”.

Froome reconoció que Contador no está simplemente participando en su última Gran Vuelta para pasear, o como lo dijo Froome en un tono irónico: “Definitivamente tengo la sensación de que no está aquí para pasear por España y dar autógrafos”.

“Él está aquí para tratar de ganar. Los primeros días fueron duros e imagino que seguirá poniéndome bajo presión”. No sólo los ataques directos que Contador puede utilizar para causar problemas a Froome, también emboscadas como la diseñada el año pasado en Formigal. “Tengo que estar muy atento para asegurarme de que algo como lo del año pasado no vuelva a suceder”.

“Hasta ahora sólo hemos tenido escaladas de 3, 4 kilómetros de largo, pero han sido muy decisivas en el pasado. Han producido algunas brechas grandes”, dijo Froome.

“No tengo nada que probar, estoy aquí para tratar de ganar la carrera, y hacer lo que estoy haciendo me da más oportunidad. No tengo miedo de la tercera semana. No es como si me preocupara que mi forma se vaya a agotar. Me siento bien, así que ¿por qué no correr asi mientras me siento bien?”

“Esto es ciclismo profesional. Hemos visto en el pasado cómo cambian las cosas rápidamente, así que voy a tomar tiempo y seguir adelante”.

Froome, una vez más, agradeció a sus compañeros de equipo, diciendo que podría haber sido más fácil dar la camiseta a Nelson Oliveira (Movistar Team). Si permanece de rojo, dijo, fue gracias a sus compañeros de equipo como Ian Stannard, David López y Christian Knees.

Pero no hay duda de que si Froome está en la cima de la General y ha permanecido allí en una primera semana muy dura, es por una razón, que este es su inicio más fuerte en la Vuelta.

“Cada día, ya sea un rival u otro pierde tiempo”, dijo el ex ganador del Tour, Pedro Delgado, comentando ahora para la televisión española.

“Es impresionante cómo Froome mantiene su calma cuando sus rivales atacan, les permite llegar a cierta distancia, y luego cierra”.

El ciclista del Sky utilizó la conferencia de prensa para entregar un análisis global donde se vio particularmente confiado:

“Definitivamente ha sido un comienzo muy duro para la Vuelta. Para mí personalmente estoy contento de estar en la posición en la que estoy. Es la primera vez que hago un campamento de entrenamiento en altura antes de la Vuelta y me alegro de haberlo hecho, está empezando a pagar réditos”, dijo Froome.

“La forma en la que he estructurado la temporada con mi entrenador Tim Kerrison, no necesariamente para estar en mi mejor forma hasta justo antes del Tour de Francia, que ahora me está ayudando mucho”.