Ciclista de 53 años de edad atrapado usando un motor oculto

Un ciclista amateur italiano de 53 años de edad fue atrapado usando un motor escondido en un evento en Bedizzole, cerca de Brescia este sábado. Según La Gazzetta dello Sport, el motor fue detectado después de que los organizadores de la carrera utilizaran una cámara térmica durante el evento para revisar las bicicletas.

La carrera se organizó bajo los auspicios del Centro Sportivo Italiano, un organismo deportivo amateur afiliado al Comité Olímpico Italiano. Emiliano Scalfi, vicepresidente de la CSI en la provincia de Brescia, indicó que el ciclista actuaba de manera sospechosa y decidieron revisar con una pistola térmica.

“Teníamos información precisa y procedimos en consecuencia”, dijo Scalfi a La Gazzetta dello Sport. “Cuando miramos, vimos que en el tubo del asiento del ciclista parecía como si se estuviera incendiando.”

El ciclista en cuestión se ubicó tercero en la carrera, y después del evento, se le pidió que trajera su bicicleta -una Argon 18, según La Gazzetta- a los comisarios para su posterior inspección.

“Invitamos al ciclista a ir con dos comisarios a un centro autorizado para revisar la bicicleta, pero en ese momento, admitió su culpa”, dijo Scalfi. “Dentro de la bicicleta tenía un motor.”

El incidente es el segundo caso confirmado de dopaje mecánico -o fraude tecnológico, como lo llama el reglamento de la UCI- en una carrera después de que Femke Van Den Driessche fuera descubierta usando una bicicleta que contenía un motor en el Campeonato del Mundo de Ciclo-Cross 2016. Van Den Driessche fue posteriormente suspendida por seis años y multada con 20.000 francos suizos por la UCI.

Como en el caso de Van Den Driessche, el motor descubierto el sábado estaba escondido en el tubo del asiento de la bicicleta del ciclista. Los informes de los últimos tres años han sugerido que la tecnología se ha vuelto cada vez más sofisticada con potentes motores capaces de ocultarse en las ruedas traseras. Un informe del Stade 2 el año pasado sugirió que la tecnología se había utilizado en el pelotón profesional, aunque hasta ahora, ningún ciclista de alto nivel ha sido encontrado culpable de fraude tecnológico.

El actual régimen de pruebas de bicicletas de la UCI incluye el escaneo de marcos y ruedas con una aplicación para iPad, pero no se han detectado casos de dopaje mecánico. En los últimos dos Tours de Francia, una motocicleta con una cámara de imagen térmica se desplegó de vez en cuando, pero no se informaron casos de dopaje mecánico.