Nairo Quintana

El ascenso del domingo 14 de mayo al puerto de montaña al Blockhaus será la segunda batalla de los ciclistas que aspiran lidera la clasificación general, y el director deportivo del Movistar Team, José Luis Arrieta, cree que después de días de relativa calma la tormenta se desatara mañana.

En las laderas volcánicas del Monte Etna, en la cuarta etapa disputada el martes entre los contendientes al título del Giro no se hicieron daño, sin embargo, como Arrieta lo ve, eso era lógico que la etapa transcurriera de esa forma.

“Dado el punto en que la etapa llegó en la carrera y las circunstancias no fue tan agitada como muchos esperaban, los grandes favoritos terminaron juntos”, dijo Arrieta.

“Pero el Blockhaus será otra historia, va a ser un escenario corto y nervioso, y será muy rápido de seguro y en la subida los contendientes a la clasificación general mostraran sus cartas”.

Hasta el momento, Nairo Quintana ha estado mostrando una forma conservadora, pero eso es quizás también lo que estaba planificado por el equipo español. El corredor de Movistar dijo después del Etna que él todavía estaba buscando ponerse en forma, dado sus pocos días de competición durante la primavera.

Respecto a estado de forma de Nairo Quintana, Arrieta señala que la última semana del Giro de Italia es el punto en la carrera donde el colombiano se encuentra en su mejor forma:

“Estas primeras etapas son complicadas, además de las pruebas contrarreloj que son difíciles, pero Nairo siempre tiene una gran tercera semana en las grandes vueltas por lo que tendremos que esperar hasta entonces.”

En general y hasta el final de la etapa 8, el Movistar no ha tenido ningún inconveniente. El peor accidente del equipo afectó al ciclista australiano Rory Sutherland, que se lesionó en el codo en la quinta etapa por una caída: “Necesitará unos días para superar eso, es el típico incidente que ocurre en estas primeras etapas cuando hay mucha tensión en el grupo”, comenta Arrieta.